Endulzante a gusto (2 dátiles, azúcar mascabo, stevia o miel)
Sal marina, en caso de querer hacerlo salado
1 cta aceite de coco (opcional)
Adicional: Procesadora, minipimer o licuadora.
Si el maní es natural y no está tostado, acomodarlo en una sartén de teflón a fuego mínimo y removerlo constantemente hasta que tome temperatura, con mucho cuidado de que no se queme, porque en este caso tomaría un gusto amargo y habría que descartarlo. El calor va a ayudar a que libere sus aceites y la mantequilla quedará más cremosa y suave.
El segundo paso es licuar o procesar todo el maní. Si el electrodoméstico no es muy potente, se recomienda ir apagando el procesador cada 30 segundos a un minuto dependiendo de su potencia. Primero se forma una textura similar a la arena, pero si se sigue procesando, queda una crema realmente muy suave.
Por último, agregarle el endulzante elegido, y colocarlo en un frasco de vidrio esterilizado. Esta preparación puede durar hasta 3 meses en la heladera
Fuente: Clarín Entremujeres - Ceci Duca

No hay comentarios.:
Publicar un comentario